Aprovechando uno de los pocos
fines de semanas que nos recuerdan que estamos en verano, empacamos rápidamente
nuestras cosas y nos vamos al lago Brombachsee.
A diferencia de otros años no se ve tanta gente
en el lago Brombachsee.
Paulina
y Nicole no lo piensan dos veces y se cambian en un dos por tres y ... ¡al
agua pato!
Una
merecida pausa después de tanta agua, arena y sol.
Con
papá hacen castillos de arena y embalses.
El
domingo viajamos nuevamente al lago y esta vez no nos olvidamos de nuestra
tortuga flotadora