Colonia:
Peregrinación
Internacional para el patrón de los precarios
San Precario:
venimos de todas partes del mundo a Colonia y te invocamos:
¡San Precario – escúchanos!
Somos los precarios de este mundo globalizado.
Somos los supérfluos y los desesperados, los
estresados y los que no tienen derechos
¡San Precario – escúchanos!
Nuestros contratos se van a terminar – ¿pero
qué trabajo vamos a tener después?
Nuestra vida es una constante obligación a
consumir – ¿pero cómo lo podremos
pagar?
Nuestras viviendas son cada vez más caras – ¿pero
dónde podremos vivir en el futuro?
Nuestra edcucación se racionaliza – ¿pero
cómo podemos seguir estudiando?
Nuestros gastos para la salud explotan – ¿pero
quién nos va a cuidar en caso de enfermedad?
Nuestros centros de las ciudades están en
manos privadas – ¿pero si ahí no,
adónde podremos ir?
Nuestros servicios comunales se venden – ¿pero
quién nos protege de los precios crecientes?
Nuestras horas para dormir y nuestras vacaciones
son cada vez más cortas – ¿pero
cuándo podremos descansar?
Nuestros derechos en el trabajo desaparecen – ¿pero
quién nos protege en emergencias laborales?
Nuestra vida es cada vez más solitaria – ¿pero
cómo podremos encontrar solidaridad y amistad?
¡San Precario – redímenos!
Te rogamos, ¡ayuda a todos cuyos contratos no serán prolongados y regala a las almas estresadas más tiempo libre, un descanso más largo y un trabajo digno! No permitas que los seres humanos solitarios sucumban en el aislamiento y el desamparo! No permitas que su creatividad merme y que sus sentimientos y ideas se funcionalicen! ¡Termina de una vez con la competencia espantosa entre nosotros! ¡Brinda a las almas precarias la voluntad necesaria a resistir contra las injusticias y protégelos de las crueldades de su vida cotidiana!
¡San Precario – redímenos!
¡Danos la fuerza para poder crear un mundo mejor, sin guerras y explotación!
San Precario,
Peregrinamos a Colonia y rogamos por iguales derechos
básicos y laborales para todos los seres humanos – con
o sin permiso de residencia.
Rogamos por una vida autodeterminada y más
agradable, una vida que no sea caracterizada por
la pobreza o un constante miedo de descenso social.
¡Rogamos que se termine la pesadilla neoliberal!
¡Rogamos que haya un milagro que nos devuelva
nuestras vidas!
San Precario,
Aspirando a la justicia global estamos contigo! Tus palabras son las nuestras. Tu actuar es el nuestro. Y así sea ahora igual que al principio de nustros días y para siempre.
¡Omniasuntcomunia – Todo para todos!